La Génesis del Mal

El concepto del mal ha acompañado al hombre desde los inicios del pensamiento mágico-religioso; siendo una parte constitutiva del sentir espiritual del ser humano; que ha jugado un rol particular en las religiones monoteístas a través de la historia de la humanidad, siendo este un obstáculo a veces difícil de sortear por el teísmo(1); debido a que la existencia del mal, entra en contradicción con la concepción de un Dios todopoderoso, sapiente y misericordioso, al estar el mundo sensible reconocidamente plagado de dolor moral y físico. De esta problemática del mal, se desprende la interrogante acerca de la existencia misma de Dios o cuando menos de su poder ante este. Es interesante ver como a raíz de estos cuestionamientos; las respuestas teístas a menudo han girado en torno a dos puntos de vistas antagónicos en cierta medida (predestinación y libre albedrío), que como he señalado en otras entradas, encontraron un punto de equilibrio a lo largo de la historicidad teológica filosófica. 

En las cosmovisiones de todas las culturas independientemente de su grado de desarrollo teológico, vemos como el mal, ocupa un papel central en el proceso creativo del mundo material; sitial que ha desembocado en la creación de una amplia gama de arquetipos y mitos creacionales. El nacimiento de las interrogantes acerca de la existencia de mal, de su rango de operatividad, del alcance de su poder, y de cómo este afecta al ser humano; son preguntas que han acompañado al hombre desde el inicio mismo de la creación. Todas las cosmovisiones y mitologías han tratado de explicar la existencia del mal con diversos resultados; pasando desde concepciones animistas(2) y antropoformistas(3) de las culturas más arcaicas, hasta la conformación de conceptualizaciones éticas – filosóficas nacidas de formas filosóficas religiosas más desarrolladas.

El mal desprovisto de toda elaboración filosófica-teológica en los albores de la humanidad, puede circunscribirse a los padecimientos que conllevan la desdicha y el dolor. Padecimientos que en la mentalidad “mítica-simbólica” del hombre arcaico, no dejaban de tener una significancía y por ende, un sentido que lo trascendía. Pues todo acontecimiento responde a una causa, la cual responde a un arquetipo, siendo este el velo de un modelo extrahumano. Es por ello, que ningún padecimiento, era fruto del azar, sino que respondía a ciertas influencias, las cuales podían ser contrarrestadas o restablecidas a través de rituales o actos “mágicos”(4); que buscaban por un lado restablecer el equilibrio (el bien).

Estos padecimientos o males ya fuesen personales o colectivos, en la mentalidad arcaica, respondían a hechos mágicos-religiosos, que dieron nacimiento a una serie de tabúes y supersticiones, que con posterioridad devinieron en las diversas divinidades que poblaron la antigüedad. Una vez establecidos los dioses, el hombre no tardo en relacionar sus padecimientos con los de los dioses mismos; dotando así a sus deidades de realidad y cercanía, pues los dioses al parecer las mismas ordalías que el hombre, pasando a formar parte integrante de su realidad.

Sobre esta asimilación de los sufrimientos de los dioses como arquetipo celeste de los padecimientos humanos, solo citare a modo de ejemplo, el antiguo mito del sufrimiento, muerte y resurrección de Tammuz(5); el cual encuentra correlatos en casi todo el mundo paleoriental(6). A través de este drama mítico; “el hombre era consciente que el sufrimiento no es definitivo, que la muerte es siempre seguida por la resurrección y que toda derrota es anulada y superada por la victoria final”(7), llevando implícito el mensaje que también a través del sufrimiento es posible encontrar la salvación.

Otra arista interesante en cuanto al génesis del mal, en las sociedades arcaicas es el caos. No debemos olvidar que en la mentalidad mágica-mítica a la cual, hemos hecho referencia en este entrada, el mundo como ente material y a la vez religioso, se extiende desde las fronteras inmediatas al hombre hasta el misterio que lo abarca y por ende, orienta. Dentro de esta cosmovisión, la división de la realidad en cosmos y caos no solo comprenden las realidades cósmicas, como ya lo mencione, que abarcarían todos los grandes cíclicos míticos en donde el cosmos (Unidad/Estabilidad/Materia) nace del caos, simbolizado en el elemento acuático; estado amorfo, inestable y larvario; sino que también hace referencia al territorio habitado (Cosmo) y al espacio indeterminado que lo circunda (Caos); pues según Mircea Eliade: “lo que ha de convertirse en “nuestro mundo” tiene que haber sido “creado” previamente, y toda creación tiene un modelo ejemplar: la Creación del Universo por los Dioses”(8); teniendo por ende, que emerger de una tierra salvaje y misteriosa. Es por esto, que al poblar una determinada área se repetía un acto primordial, el cual consistía en la transformación del Caos en Cosmos por el acto divino de la Creación.

Concepción Filosófica del Mal

Debemos precisar que si bien es cierto, el tema del mal en sí, no ha sido considerado como temática de discusión en el ámbito filosófico, pues la filosofía se ocupa de la solución de los estadios constructivos del hombre, y de cómo estos abarcan el pensamiento del Ser, en lo referente a la metafísica (ontología). Es por ello, que a modo de ejemplo, podemos ver como Sócrates(9) en su dialéctica, solo se refiere a los valores como tal, no generando ningún concepto explicativo del mal y Plotino(10) en sus Eeneas, se limita a darnos una pauta del saber acerca de todo lo que es contrario al Uno (este visto como esencia de motor generador de lo múltiple) que es necesariamente el mal, en cuanto a que restringe al uno múltiplo, actuando como inhibidor de su propia esencia.

Una vez aclarado dicho punto, haré una breve síntesis de la concepción del mal (que en el caso de la filosofía griega, sería más propia hablar de ausencia de bien) a lo largo del pensamiento filosófico griego, ya que este, influirá en los corpus teológicos filosóficos de las grandes religiones monoteístas; ya sea en su base formativa, o en sus elaboraciones teológicos filosóficos tardías.

Ya desde el primer periodo de la filosofía griega(11), podemos observar disquisiciones en torno al mal en la antigua escuela Jónica(12). Heráclito(13) consideraba que el mal al igual que el bien se producen en el seno de la sustancia primordial; siendo estos conceptos asimilados al ser y el no ser (bien y mal = vida y muerte). 

En palabras de Plotino “La naturaleza del alma rehúsa el acercarse a la nada absoluta; cuando desciende, se dirige hacia el mal, que es una especie de no-ser, pero no al no-ser absoluto

Por ende, el bien y el mal serían partes constitutivas y por ende esenciales de la “armonía universal”(14), la cual resulta de la lucha y contradicción de las dos corrientes contrarias. Dicha concepción es compartida por Pitágoras(15) y su escuela, que consideraban al mal como ausencia de Unidad y Armonía(16). La afirmación del bien y el mal formulada por Heráclito como principios encontraría eco en Empédocles(17). 

En la escuela atomista(18), a través de Demócrito(19) vemos un giro o más bien un descenso en cuanto a la concepción del mal, a un materialismo ético; en donde el conocimiento no es más que una suma de sensaciones físicas producidas por los átomos, siendo en definitiva, el cuerpo humano el criterio de verdad y de error, de bien y de mal. Dicha concepción materialista del mal, será compartida y desarrollada por Epicuro(20) al realizar una re-valorización de la materia-cuerpo; plantea que la meta del ser humano es la obtención de placer, como medio de acceder a la felicidad; para lo cual será necesario evitar el dolor. De esta forma Epicuro asimila los conceptos de bien y mal a “placer y dolor”; estando estos implícitos en las sensaciones; las cuales deben de ser dominadas. Esta visión es compartida por el estoicismo(21) en donde el mal “verdadero” es equiparado al vicio, siendo la virtud la expresión máxima del bien. Los demás situaciones o acontecimientos que pueden ser asociados al mal, para los estoicos carecen de existencia, pues el mal como negatividad o negación de bien, nace de nuestra incapacidad para comprender como este se integra ese fragmento de nuestra vida en la razón del universo.

Hubo que esperar hasta Platón(22) para que la concepción del mal tomara nuevos caminos. Platón afirma al “bien supremo” como Dios, el cual es el ser absoluto y la idea creadora de las cosas; causa única, suprema y todopoderosa; sin embargo, escapan a su acción y a su causalidad; el mal y la materia, siendo esta su origen y causa(23), idea que sería tomada con posterioridad por el filosofo de origen judío Filón(24), en donde la materia es esencialmente imperfecta y mala. El mal bajo esta concepción sería necesario al estar intrínsecamente unido a la materia y por ende, a la vida. Idea compartida por Epicuro(25); en donde el mal no nace más que del sentimiento, y todo sentimiento se concluye con la vida. Un nuevo enfoque del mal fe propuesto por Porfirio(26), para quién el mal, no reside en el cuerpo o la materia, sino en las fuerzas y apetitos inferiores del alma, en la adhesión de la misma a las cosas sensibles con las cuales se encuentra unida. Postura que será ampliada por Proclo(27), para quién la materia en si misma, no es ni buena ni mala; siendo más bien, la fuente de la necesidad que rige las cosas del mundo sensible.

Con el surgimiento del Gnosticismo(28) el origen del mal, adquiere un sitial fundamental, al ser la problemática central en torno al cual giran los diferentes sistemas gnósticos(29), al estar esta estrechamente ligada al origen del mundo, al tránsito de lo infinito a lo finito. 

En palabras del padre Zaferino Gonzalez: “La solución de este doble problema constituye el fondo y el contenido real y casi exclusivo de todas las teorías gnósticas; es el objeto constante y preferente de sus especulaciones, y, consiguientemente, la distinción y variedad de sus escuelas se halla en relación con la naturaleza de la solución dada a este doble problema”(30). 


La problemática del origen del mal fue explicada por el gnosticismo de raíz panteísta en base al desequilibrio producido en el momento mismo de la creación material, personificado en el Eon femenino Sophia; desequilibrio y perturbación (mal), que solo sería restablecido por una nueva pareja de Eones, a saber, el Cristo y el Espíritu Santo, producidos el segundo Eón del Pleroma. En el gnosticismo dualista en cambio, la solución nace de la mano de dos principios o reinos antagónicos y eternos – luz y tinieblas -, existentes por sí mismos e independientes el uno del otro; estando ambos principios en potencia.  Cuando esta coexistencia independiente se quebrá (los motivos de este quiebre y por ende, del desequilibrio cambian de una escuela gnóstica a otra); se produce una mezcla o unión de ambos principios, que desemboca en la existencia y organización del mundo visible. En el gnosticismo se retoma las concepciones de materia – mal y luz-espíritu.



Yerko Isasmendi ®



Notas

1) Denominación general tanto del sistema filosófico que afirma la existencia de un solo Dios personal, libre y creador que gobierna el mundo, como de la religión que rinde culto a Dios así concebido.
2) Creencia que atribuye vida anímica y poderes a los objetos de la naturaleza.
3) Del latín anthropomorphos, lo que tiene forma o apariencia humana.
4) El uso del término mágico en esta entrada es tomado como un quiebre en la materialidad, lo que da paso a una irrupción en un espacio/tiempo extrahumano.
5) Antigua divinidad babilónica, consorte de Inanna, hijo de Enki y Ninsun, en el panteón sumerio, recibía el nombre de Dumuzi, y era llamado "El Pastor". Su compañero eterno fue Ningizzida, ellos custodiaban las puertas del cielo. Él era un mortal y su casamiento con Inanna, le garantizó la fertilidad de la tierra y la fecundidad de la matriz. Más tarde, Inanna por su comportamiento desaprensivo hacía ella, le envía seis meses, los más calurosos, al inframundo, al volver en el equinoxio de otoño, en su honor se dio también ese nombre, al mes del calendario empleado en la antigua Mesopotamia. Dumuzi, habría sido el quinto o el sexto rey (dependiendo de la fuente) de la dinastía de Bad-Tibira, de los reyes antediluvianos.
6) La muerte trágica y posterior resurrección es un elemento central de las deidades agrarias, tales como Dionisio, Atis, Pan, Silvano, Príapo, Osiris, Dev´la, Mananna, Lief; etc, posibles de rastrear en los panteones de casi todo el mundo antiguo.
7)  Mircea Eliade, El mito de eterno retorno, p.62.
8)  Mircea Eliade, Lo Sagrado y lo Profano, p.20.
9) Filosofo griego nacido en Atenas en el 470 antes de la era cristiana, siendo sus padres el escultor Sofronisco y la partera Fenareta. Después de ejercer durante algunos años el arte de su padre, y después de haber practicado en silencio las virtudes y máximas morales que más adelante debían constituir el fondo principal y la autoridad de su doctrina, comenzó a difundir entre sus conciudadanos las ideas filosóficas adquiridas con la meditación más bien que con el estudio, y a enseñar las virtudes morales y religiosas, que él había tenido buen cuidado de practicar antes de enseñarlas con palabras. 
10) Plotino, el representante principal y más genuino del aspecto filosófico del neoplatonismo, nació en Lycópolis, en los primeros años del siglo tercero de la Iglesia. Después de escuchar las lecciones de varios filósofos, y últimamente las de Anmonio Saccas en Alejandría, se trasladó a Roma, y allí enseñó el neoplatonismo hasta su muerte, acaecida en 270.
11) Dicho periodo abarca cuatro escuelas principales: la jónica, la itálica o pitagórica, la eleática y la atomística, si bien esta última es considerada por algunos, no sin fundamento, como una prolongación y variante de la escuela jónica.
12) La escuela jónica se distingue por el modo esencialmente materialista con que plantea y resuelve el problema cosmológico. El ser substancial, la esencia de todas las cosas, consiste en una materia primera, agua, aire, fuego, tierra, ora solos o unidos. Pero como la materia es de suyo inerte e inmóvil, y las cosas varían, se transforman y se distinguen unas de otras, es preciso que esa materia entrañe, o un principio interno de vida (hylozoísmo), o al menos de movimientos (mecanismo) varios, y de aquí los matices y variantes que aparecen en los partidarios y representantes de esta escuela. 
13) Filósofo griego, que pertenece a la escuela jónica por su patria y por el fondo de su doctrina; pero sembró en ella gérmenes que desarrollaron sus sucesores, y pensamientos nuevos y superiores a los que hasta entonces habían dominado en esta escuela. Es considerado el padre de la metafísica.
14) Hegelianismo, la idea = fuego primitivo; la ley dialéctica = el destino)
15) Pitágoras nació en Samos, por los años 582 antes de la era cristiana; que después de haber oído las lecciones de Tales de Mileto, en opinión de algunos, y según la más probable de otros, las de Ferecides y Anaximandro, viajó por el Egipto, la Persia y hasta por la India y la China, según pretenden algunos, estudiando la Filosofía y las ciencias de estos pueblos, e iniciándose en sus misterios religiosos; y que no queriendo o no pudiendo fundar escuela en su patria, tiranizada por Policrates, pasó a Italia, y se estableció en Crotona.
16) En el pitagorismo el bien consiste en la Unidad y armonía.
17) Este filósofo, que fue también médico y poeta, nació en Agrigento, ciudad de Sicilia, y buscó la muerte precipitándose en el Etna. Según el testimonio de algunos escritores fue discípulo de Pitágoras, y según otros de Parménides; pero sea de esto lo que quiera, es lo cierto que su Filosofía representa una especie de fusión sincrética entre la pitagórica, la eleática y la jónica, interpretada esta última en el sentido y con las modificaciones que había recibido de Heráclito. 
18) Escuela filosófica que explica la realidad, y especialmente la materialidad, a través de la composición de los elementos últimos indivisibles (átomos); siendo Leucipo, quién dará inicio a dicha escuela; destacándose en ella, los filósofos Demócrito y Epicuro.
19) Filosofo griego que vino a completar y desarrollar la doctrina de Leucipo, haciendo aplicaciones del atomismo a la psicología y la moral. Abdera, colonia de jonios, parece haber sido la patria de este filósofo, por los años 460 antes de Jesucristo. Dejando a un lado tradiciones y leyendas acerca de su vida y vicisitudes, cuya parte de verdad histórica es difícil discernir, lo que sí parece indudable es que su amor a la ciencia le llevó a emprender largas y penosas peregrinaciones por países distantes y climas muy diferentes. Merced a estos viajes científicos, a su vocación decidida por la ciencia y a la constancia de sus estudios, Demócrito adquirió gran caudal de conocimientos, de lo cual es también evidente indicio el número prodigioso de escritos que le atribuye y cita Diógenes Laercio.
20) Filosofo griego nació Epicuro en Gargetos o Gargesia, aldea del Ática, no lejos de Atenas, siendo sus padres Neocles y Querestrata, de quien se dice que era adivina de  profesión. Algunos autores suponen, no sin fundamento, que Epicuro nació en Samos. Después de frecuentar por algún tiempo las escuelas del platónico Xenocrates y del peripatético Teofrasto, abrió escuela propia a los treinta y dos años de edad, y después de enseñar su sistema y sus doctrinas por espacio de cinco años en Mitilene y Lampsaco, trasladó su escuela a Atenas, donde murió de edad avanzada, rodeado de sus discípulos, que le tuvieron en grande veneración. Además de escuchar las lecciones de los indicados maestros, Epicuro se entregó con pasión y ahínco al estudio de los escritos de Demócrito, en los cuales se inspiró principalmente para concebir y formular su sistema.
21) El estoicismo, considerado en Zenón y en sus inmediatos sucesores, representa como una restauración del punto de vista socrático. A ejemplo del maestro de Platón, el filósofo de Cittium y su escuela cultivan y desenvuelven el elemento ético con preferencia a todos los demás. Física y metafísica, cosmología, teodicea y dialéctica, y hasta la misma religión, se subordinan a la moral, y todas reciben una dirección práctica bajo la influencia del pensamiento estoico.
22) Filosofo griego de familia ilustre y emparentado con la de Codro y Solón, nació Platón en Atenas, año 427 poco más o menos, coincidiendo su nacimiento con la época de la muerte de Pericles. Algunos dicen que nació en Egina, y son muchos los que afirman que su nombre verdadero, o el que le dieron sus padres, fue el de Agatocles, sin que se sepa de cierto cuándo y por qué recibió el nombre de Platón, que conservó toda su vida. También se dice que en sus primeros años se dedicó a la poesía y que escribió varios poemas épicos y ditirámbicos. A los veinte años se hizo discípulo de Sócrates  por espacio de ocho años, o sea hasta la muerte de su maestro, después de la cual se retiró a Megara.
23) Según la cosmología platónica, el mundo es eterno por parte de la materia, y su producción o formación por parte de Dios se verificó con dependencia y sujeción a la preexistencia y condiciones necesarias de la materia y con subordinación a las Ideas como arquetipos de las cosas.
24) Filósofo judío de Alejandría, probablemente 25 ó 30 años antes de Jesucristo. Eusebio y San Jerónimo dicen que pertenecía a la familia sacerdotal, y que un hermano suyo era prefecto o juez de los judíos alejandrinos. Con motivo de las persecuciones y matanza de que fueron víctimas los judíos de Alejandría y provincias vecinas, fue enviado por sus correligionarios en calidad de embajador a Roma (De legatione ad Cajum), en donde se hallaba hacia el año 40 de la era cristiana.
25) Por los años de 337 a 340 antes de Jesucristo, nació Epicuro en Gargetos o Gargesia, aldea del Ática, no lejos de Atenas, siendo sus padres Neocles y Querestrata, de quien se dice que era adivina de [359] profesión. Algunos autores suponen, no sin fundamento, que Epicuro nació en Samos. Después de frecuentar por algún tiempo las escuelas del platónico Xenocrates y del peripatético Teofrasto, abrió escuela propia a los treinta y dos años de edad, y después de enseñar su sistema y sus doctrinas por espacio de cinco años en Mitilene y Lampsaco, trasladó su escuela a Atenas, donde murió de edad avanzada, rodeado de sus discípulos, que le tuvieron en grande veneración. Además de escuchar las lecciones de los indicados maestros, Epicuro se entregó con pasión y ahínco al estudio de los escritos de Demócrito, en los cuales se inspiró principalmente para concebir y formular su sistema.
26) Filosofo oriundo de Batanea en Siria, según la opinión más generalizada, y, según otros, deTiro. Longino, que fue su primer maestro, le dio el nombre de Porfirio, pues su nombre primitivo era Malco. Hacia los treinta años de su edad pasó a Roma, en donde se hizo discípulo de Plotino, llegando a se su amigo y confidente. Después de la muerte de su maestro, cuya vida escribió y cuyos escritos coleccionó en las Enneadas, parece que vivió la mayor parte del tiempo en Sicilia, donde falleció a principios del siglo IV.
27) Filósofo oriundo de Constantinopla, de principios del siglo V, que fue educado y vivió durante sus primeros años en una ciudad de la Licia, de donde eran originarios sus padres. Pasó después a Alejandría, en donde fue discípulo por poco tiempo de Olimpiodoro, y completó su educación filosófica en Atenas, al lado de Plutarco, de Asclepigenia, hija de éste, que le inició además en varios misterios y practicas teúrgicas, y de Siriano, a quien sucedió en la escuela neoplatónica de Atenas, falleciendo en 485.
28) El gnosticismo uno de los hechos histórico-doctrinales cuya crítica es más difícil, no ya solamente porque se trata de un hecho que se presenta en la escena sin antecedentes apreciables a primera vista, sino también por lo complejo de sus manifestaciones, no menos que por la multiplicidad y variedad de sus representantes. De aquí la diversidad de sistemas y métodos adoptados por los críticos e historiadores para clasificar y exponer las fases del gnosticismo. Siguen unos el orden cronológico; atiénense otros al orden lógico; hay quien clasifica y expone el gnosticismo bajo un punto de vista geográfico, dividiéndole en gnosticismo asiático, egipcio, sirio, &c., al paso que otros subordinan esta clasificación al predominio relativo de los elementos (elemento judaico, cristiano, pagano o politeísta) religiosos que entran en él, no faltando tampoco autores que someten la clasificación sistemática del gnosticismo al predominio de ésta o aquella idea filosófica.
29) La escuela panteísta, la escuela dualista, la escuela antijudaica, y la escuela semipagana o materialista.
30) Historia de la Filosofía (2ª ed.).






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