El Cuenta Cuentos Persas

Hace ya muchos años,compre un pequeño libro titulado "El Cuenta Cuentos Persas"que resulto ser una parte del Libro "Kelilé y Demné"(´manual del saber y el actuar´ para príncipes y gobernantes) adaptación de tiempos Sasánidas del antiguo texto origen sánscrito "Panchatantra ("Cinco caminos de sabiduría")

la versión en español es una supuesta traducción directa del persa, que comienza asi: Cuando el anciano monarca falleció, su hijo, como heredero del trono, tomo las riendas del país. Un día, para conocer a los servidores del palacio convocó a todos los cortesanos, preguntándoles, uno a uno, sobre sus cometidos:

-Yo soy vuestro consejero, dijo el primero.
-Yo soy vuestro general, se presentó el segundo.
-Yo soy vuestro guardaespaldas, respondió el tercero.
-Yo soy vuestro cocinero, manifesto el cuarto.
-Yo soy vuestro coracero, contestó el quinto.
-Yo soy vuestro cantante, respondió el sexto.
-Y, ¿cúal es tu cometido?, preguntó el monarca a un anciano que estaba algo apartado de los demás y no se habia presentado.
-Yo soy vuestro cuentacuentos, contestó el viejo.
-¿Me tomas por un niño? No necesito ningún cuentacuentos, dijo el joven rey frunciendo las cejas, como si le hubieran ofendido.
-Es exactamente lo mismo que opinaba el rey Bahram, contestó el hombre viejo, que además era un sabio. Con la diferencia, continuó el sabio, de que el rey Bahram, muy pronto volvió a reclamar al cuentacuentos para que regresara, pues se dió cuenta de que había actuado como aquel hombre ciego de la fábula.
-¿De qué fábula me hablas?, preguntó el joven rey.
El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia...

EL HOMBRE CIEGO Y LA SERPIENTE
Dos amigos, uno de ellos ciego, emprendieron un viaje atravesando desiertos, praderas y sierras. Una mañana el hombre ciego, que se había levantado antes que su amigo, empezó a buscar su bastón. Pero en lugar del bastón, cogió una serpiente que se estaba durmiendo, con el cuerpo casi congelado a causa del frío nocturno. "He perdido mi bastón pero el Cielo me ha regalado otro mejor", dijo el ciego con regocijo.
Y con la serpiente en la mano despertó a su compañero. Su amigo, refregándose los ojos, al ver al reptil, gritó:
-¿Qué llevas en la mano, hermano?
-Un nuevo bastón, contestó el ciego.
-Pero eso no es un bastón, ¡es una serpiente y muy venenosa! ¡Tírala de prisa o te picará!
Pero el hombre ciego no le creyó. "Es la envidia que te incita a decirme eso. Tú lo que quieres es apoderarte de mi bastón. No creo lo de la serpiente".
Y con su nuevo bastón, es decir, con la serpiente en la mano, se puso en marcha, reanudando su viaje. Mientras tanto, el sol salía del horizonte y con sus cálidos rayos apartaba lentamente el frío nocturno. Y con el agradable calor del rey del cielo, la serpiente se fue despertando poco a poco, enrollándose sobre el brazo del hombre ciego y antes que él pudiera reaccionar y desprenderse de ella, le clavó sus afilados colmillos.
Cuando el viejo sabio terminó su relato, el joven rey se quedó pensativo y luego dijo:
-Eso no ha sido necesariamente un cuento instructivo. Un monarca no es ciego y ve al mundo con sus propios ojos.
-Es cierto Majestad, contestó el anciano. Pero él ve el mundo como el águila de aquella fábula...
-¿De que fábula me hablas?, preguntó el joven rey.
El viejo sabio le hizo la reverencia y empezó a narrar su historia...
El Cuenta Cuentos Persas El Cuenta Cuentos Persas Reviewed by Yerko Isasmendi on 13:02:00 Rating: 5

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